Ricardo Costa, el pijo del PP que no quería irse
Si hay algo peor que ser pillado con las manos en la masa, es cargar, además del sonoro ridículo que esa situación comporta, con la negación de lo evidente, en plan “antes muerta que sencilla”. Es lo que parece estar enarbolando el señor Costa en el “pepé” valenciano, a pesar de que Rajoy ya lo ha sentenciado.








